El próximo sábado 28 de febrero la plataforma ciudadana Ongi Etorri Errefuxiatuak conmemora diez años de activismo en defensa de los derechos de las personas migrantes y refugiadas.

En febrero de 2016 la ciudadanía europea se movilizó para denunciar la situación que enfrentaban quienes huían en busca de refugio por la guerra de Siria. La fotografía del cuerpo sin vida del niño Aylan Kurdi en una playa de Turquía fue el desencadenante que agitó las conciencias. El conocido como acuerdo de la vergüenza entre la Unión Europea y Turquía pretendía contener la entrada en la UE a través de Grecia y dejó varadas a muchas personas y familias en campos de refugio sin futuro.

Bilbao se sumó a la ola de manifestaciones y tras el éxito de la convocatoria se constituyó la plataforma ciudadana Ongi Etorri Errefuxiatuak con una composición diversa de activistas con experiencia en movimientos sociales, sindicatos, partidos políticos y organizaciones cristianas con miradas internacionalistas, antirracistas, antimilitaristas, anticapitalistas, decoloniales, feministas y ecologistas; en definitiva, de defensa de los derechos humanos para todas las personas.

Desde entonces son centenares las acciones que Ongi Etorri Errefuxiatuak ha desplegado a lo largo de todos estos años en barrios, pueblos y ciudades de Euskal Herria en torno a cuestiones como la acogida digna, la regularización administrativa y la reivindicación del derecho a padrón y a techo. Igualmente, la condena de las muertes, la violencia en las fronteras y la criminalización de la solidaridad han sido otro eje de trabajo junto con la denuncia del racismo estructural, institucional y policial y la denuncia de las causas de los desplazamientos forzados como las guerras, la violencia machista y el expolio del sur global.

Entre las iniciativas de mayor repercusión destaca la multitudinaria marcha convocada bajo el lema No más Gernikas llevada a cabo un año después de su constitución con motivo del 80 aniversario del bombardeo. Decenas de miles de personas entraron en Gernika en silencio para reivindicar ser tierra de acogida y participar en las mesas y encuentros que se prolongaron durante dos días.

Dos años después se movilizó en Durango la iniciativa europea “Besarkada, El Abrazo de los Pueblos, de las Personas y de los Derechos Humanos”, una acción simbólica que adoptaba la expresión de una abrazada o abrazo colectivo y que se impulsó a la vez en otras ciudades europeas ante el avance del neofascismo de cara a las elecciones europeas.

Inspirada en experiencias internacionalistas basadas en la solidaridad se impulsa también la Caravana Abriendo Fronteras, una red estatal que nació en 2016 con la caravana a Grecia y que se ha ido articulando con otras organizaciones europeas para visibilizar la violencia en las rutas migratorias, las experiencias de resistencia y de solidaridad, y denunciar la vulneración de derechos humanos. Durante diez años, cada verano, en varios autobuses se han recorrido rutas incluyendo puntos clave como Melilla, Ceuta, la frontera sur, Sicilia, Canarias, la frontera de Irun-Hendaia, la franco-italiana, la balcánica y Calais. Las denuncias de las políticas migratorias, de los centros de internamiento para personas migrantes, la externalización y la militarización de las fronteras y la explotación laboral en lugares como los invernaderos de Huelva y Almería se han llevado a Bruselas y a los gobiernos e instituciones de las diferentes ciudades recorridas.

En el contexto actual, donde el avance de la ultraderecha y la geopolítica hacen peligrar los derechos humanos y de los pueblos en todo el mundo, y donde el genocidio del pueblo palestino ha puesto en evidencia que se abre la veda para desmantelar el derecho internacional de los derechos humanos con la complicidad de los gobiernos, OEE considera imprescindible que la ciudadanía se organice para generar experiencias comunitarias y alternativas de gobiernos que permitan mantener la esperanza y sostener desde abajo los derechos de las mayorías sociales, especialmente de las personas más vulnerabilizadas, frente a las élites de última generación.

Frente a las políticas de odio y de inseguridad que enriquecen a los señores de la guerra y tecnofeudales, Ongi Etorri Errefuxiatuak reafirma su convicción de que solo la defensa de derechos para todas las personas y de unos servicios públicos de calidad son la guía que aporta seguridad y pone la vida en el centro.

Por ello, coincidiendo con el décimo aniversario, la plataforma ciudadana convoca un encuentro para celebrar los 10 años de resistencia y animar a seguir impulsando iniciativas con más gentes y organizaciones en el nuevo local que se inaugura en la plaza Corazón de María en el barrio San Francisco.